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TAI-CHI CHIKUNG MEDITATIVO
TAI-CHI CHIKUNG MEDITATIVO
En esta versión de Tai-Chi Qi Gong nos enfocamos más en sentir la energía, en ser más conscientes de los movimientos, en sentir los pies en contacto con la tierra, y en mejorar el equilibrio y la estabilidad de nuestro cuerpo. Para ello, trabajamos con técnicas de respiración, con movimientos lentos y atención plena en el cuerpo. También trabajamos con meditaciones y sonidos curativos.
TÉCNICAS DE RESPIRACIÓN
- Respiración abdominal: Este tipo de respiración contribuye a limpiar la sangre e impide la obstrucción de la circulación, aumentando el volumen del flujo sanguíneo. Mejora la conducción nutricional y el buen funcionamiento de todo el cuerpo. También ayuda a calmar la mente.
- Respiración triangular: Está considerada una respiración “calmante”. Con ella ayudamos a mejorar la postura. Con este tipo de respiración tomamos el control de los niveles de estrés y ansiedad, activando el sistema nervioso parasimpático. Esta respiración mejora la concentración y fomenta la calma, regula el ritmo cardíaco y reduce la ansiedad y el estrés.
- Respiración clavicular: No es aconsejable utilizarla, puesto que produce insomnio y mareos. Se usa en momentos de estrés, nervios o angustia. Es una respiración breve y que utiliza muy poco aire. Genera tensión en la columna y en los hombros, y tampoco oxigena bien los pulmones. Según investigaciones, esta respiración puede provocar también dolor lumbar y torácico.
- Respiración torácica: Consiste en llevar el aire hacia los costados. Se contraen y dilatan los pulmones con ayuda de los músculos intercostales. Podemos realizar esta respiración con las manos apretando los costados, justo encima de las caderas, contrayendo el abdomen e intentando que se produzca una expansión en la zona costal. La caja torácica se expande hacia los costados y hacia adelante. Esta respiración se utiliza en ejercicios hipopresivos.
- Respiración completa: Es una técnica que combina tres tipos de respiración: la abdominal, la torácica y la clavicular. Consiste en inhalar llenando primeramente nuestro abdomen, luego el pecho y, posteriormente, la parte alta de los pulmones, para exhalar el aire en sentido contrario.
La respiración lenta, profunda y rítmica provoca una desaceleración en los latidos del corazón y una relajación muscular, lo que nos lleva a un estado de tranquilidad, serenidad y paz mental. Además, mejora notablemente el sistema digestivo y el sistema nervioso, ya que ambos reciben mayor oxigenación.